El sol entra por la ventana, los rayos de las 8:45 am son deslumbrantes pero, todavía, frios. Sin embargo, es agradable levantar la mirada y cegarte con los primeros rayos, sentado, tomando un café con leche, todo ello bañado de la multitud de tonalidades verdes del Bosque de Restábal.
Mi mente vuela a través del humo del café se escapa por la ventana y llega, primero, a
Nosotros no somos dueños del frescor del aire ni del brillo del agua. - De repente me veo abriendo la ventana del Restaurante y empapándome del frescor de la mañana y mi mente sigue volando.- No somos dueños de la Tierra y el Gran Jefe lo comprendió igual que comprendió que su tribu desaparecía y que tenía que conservar la esencia de sus antepasados. Su visión de la vida le costó la crítica y repulsa de algunos de los suyos, pero, no le importó tenía que defender a los Pieles Rojas.
Se dice que el discurso del Jefe fue manipulado en sus versiones posteriores, pero, que importa, han conseguido transmitir uns valores ecologistas que merece la pena defender, para el Gran Jefe era "su Tierra" y, hoy, lo llamamos "medioambiente".
De repente mis ojos ven de nuevo el humo del café, son las 8:46 am, que extraño la ventana está cerrada, pero el sol me sigue cegando los ojos, observo el verde de los árboles...
"... mis palabras son como estrellas, nunca se extinguen..."
Gran Jefe Seattle - 1855 -
won-tolla